Las reflexiones de fin de año, después de un trimestre asistiendo a clases de inglés, apuntan a que sí, es cierto: tenemos la mente más alerta y enfocada; parece que ha mejorado nuestra capacidad de atención y ¡juraría que ahora tengo más memoria y mejores aptitudes en comprensión oral que antes!
Al hojear las páginas del libro de texto y sumergirnos en un mar de palabras, imágenes, ideas y nuevos conceptos, vemos que también hemos desarrollado una mayor conciencia cultural. El libro que utilizamos en clase nos ha llevado a reflexionar sobre Different Worlds, a asegurar una buena comunicación cuando estamos Checking into a Hotel, a maravillarnos con Amazing Lives o a salir airosos de un Surprise Meeting.
Estudiar un idioma extranjero también nos ofrece una mejor comprensión de nuestra propia lengua materna, ya que, de repente, nos adentramos de lleno en la conjugación de los verbos, en las distintas formas de expresar el futuro, el pasado y el presente, en los conectores, los adjetivos y ¡muchas más delicias lingüísticas! Para quienes tienen el propósito de examinarse, estudiar inglés ha despertado además la vena de la competitividad, del “sí puedo” y del deseo de superación personal.
Sobre todo, el fin de año es una celebración de comunicación y conexión con otras culturas y con la nuestra, con nuevas formas de expresarnos, con nuestra capacidad de aprender, con nuestro intelecto y, por supuesto, con nuestros compañeros de clase, ¡quienes nos acompañan en este fantástico viaje lingüístico!
¿Qué puede hacer por ti un trimestre de inglés? Te puede aportar competencia, dedicación, crecimiento personal, tenacidad, diversión, empleabilidad, satisfacción por los tres meses de inversión en ti mismo y ¡el dominio del inglés!
Inglés para adultos ¡con el espíritu joven! https://www.thames.es/ingles-para-adultos-con-un-espiritu-joven/

