Introducimos el inglés

Qué mejor que descubrir que existen otros idiomas en el mundo, otros sonidos, palabras curiosas, canciones memorables y juegos divertidos.

Introducir el inglés a los niños de 3 a 5 años les da la oportunidad de aprender o, mejor dicho, adquirir el idioma con naturalidad y de forma inconsciente.

A diferencia de los adolescentes que ya tienen fijado su sistema gramatical y actúan con cautela y recelo a la hora de hablar un idioma nuevo, los niños de 3 a 5 años aprenden de manera rápida y espontánea.

Introducción del inglés en niños de 3 a 5 años

Inglés para pequeños de 3 a 5 años

Al ser pequeños y al tener todavía la mente despejada y limpia, los niños sienten curiosidad por todo lo nuevo. Imitan con facilidad los sonidos nuevos, participan activamente en las actividades lúdicas y se muestran receptivos a explorar conceptos nuevos.

Además, los niños tienen tiempo. Se podría decir que viven en un mundo de juegos y, por tanto, cuando se les presenta una manera distinta de expresarse o un nuevo idioma, tienen tiempo para digerir los conocimientos y explorar sus posibilidades.

Cuando presentamos un idioma nuevo a los pequeños de 3 a 5 años, ellos pasan primero por lo que llamamos la «etapa silenciosa». Es decir, captamos su interés y ellos escuchan y observan intentando dar sentido a lo que estamos enseñando sin intervenir verbalmente.

Una vez que han establecido las reglas, empieza la «fase de prueba». Centrados en la nueva propuesta y habiendo oído qué palabras y qué estrategias necesitan para jugar, los niños finalmente se lanzan a la «fase de participación activa» de la actividad.

Clases de inglés para pequeños de 3 a 5 años
Extra escolar de inglés para niños de 3 a 5 años

Inglés hablado en niños de 3 a 5 años

El lenguaje oral llega de forma natural antes que el lenguaje escrito. En el aula de inglés para alumnos pequeños, el enfoque y las estrategias utilizadas para enseñar inglés deben respetar este orden natural. Material o conceptos nuevos se presentan primero a través del lenguaje oral. Si esta presentación se acompaña con imágenes o canciones, el impacto en el aprendizaje es aún mayor.

Los niños pequeños imitan lo que oyen con facilidad y, por tanto, repetirán palabras sueltas o frases cortas imitando perfectamente la pronunciación del profesor.

Si presentamos una frase corta, como por ejemplo, «Time to play» o «What can you see?», los niños aprenderán la frase como si de una palabra individual se tratara. En las primeras fases de introducción al inglés, los niños no son conscientes de las palabras individuales sino que entienden los conjuntos de palabras. Entienden que con el enunciado «Time to play» se inicia una sesión de juegos. ¿Qué mejor incentivo para recordarlo?

También entienden que cuando oyen la pregunta «What can you see?», la profesora les pide que expliquen qué cosas ven. ¡Palabras mágicas para niños con muchas ganas de participar!

Más adelante, los niños perciben que estos enunciados son separables y empiezan a añadir sus propias palabras. «Time to sit down», «Time to open books!», «Time to go home!». Cuando alcanzan esta etapa, los niños pueden construir frases, añadir adjetivos y experimentar de manera coherente con su nuevo idioma: a dog, a brown dog, a black and brown dog.

Lengua y conceptos

Las sesiones de inglés con niños pequeños deben centrarse alrededor de conceptos que los alumnos ya conocen en su lengua materna. De lo contrario, estaríamos introduciendo dos elementos nuevos: concepto y lengua. Para mayor eficacia en el aprendizaje del inglés, el material nuevo debe coincidir con conceptos ya adquiridos en la lengua materna del niño.

Conceptos familiares para los niños de 3 a 5 años como la comida, el cuerpo, la familia, los animales, la casa, la ropa, los juguetes y la naturaleza, se deben presentar en cantidades reducidas y manejables. Presentar o trabajar con demasiadas palabras, aunque sean palabras conocidas en su lengua materna, los distrae y cansa.

El material nuevo debe ser cuidadosamente elegido y debe ser lo suficientemente interesante para captar el interés del niño y para mantenerlo. Una clase bien equilibrada, introduce los conceptos nuevos a través de actividades que se centran en la comprensión oral y el Learn by doing, es decir, el aprender haciendo o aprendizaje a través de la práctica.

Niños de 3 a 5 años aprendiendo inglés

Adquisición de vocabulario en niños pequeños

A la hora de introducir nuevo vocabulario, el aprendizaje es más eficaz si utilizamos recursos visuales o actividades didácticas que se centren en la comprensión oral e involucren a los niños de 3 a 5 años.

El vocabulario, una vez introducido, debe ser practicado a través de diferentes actividades en las que el niño tenga que pronunciar o decir la palabra. Recurrimos a juegos sencillos pero eficaces como el What’s Missing? («¿Qué falta?»), que consiste en enseñar cuatro imágenes y luego retirar una. Los niños deben decir cuál falta. A continuación, los niños se giran y la profesora retira una imagen diferente y, de nuevo, los alumnos deben decir cuál falta.

Otro juego sencillo pero divertido es el Don’t Say It! («¡No lo digas!»), la profesora articula una palabra sin pronunciarla y los niños deben adivinar de qué palabra se trata.

Si queremos que los alumnos pequeños retengan el vocabulario aprendido, les debemos brindar múltiples oportunidades para revisar y reciclar estas palabras. El reciclaje de palabras repasa y refuerza el lenguaje que han aprendido previamente y expone a los niños a contextos variados y diferentes en los que pueden utilizar esas palabras.

Inglés para infantil

La consolidación de vocabulario en inglés y la habilidad del niño de recurrir a él cuando quiere expresarse conforman los primeros pasos de nuestros pequeños aprendices hacia el dominio del inglés.

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